Para los amantes de los perros y los viajes, los últimos años, han sido un punto de inflexión en la cuestión del transporte. Hace unos años, la idea de llevar a tu perro contigo de viaje, era algo impensable, salvo en casos concretos o que viajaras en tú coche particular. Las opciones posibles cuando llegaban las vacaciones, eran: dejar al perro con los vecinos, algún familiar o residencia canina o el peor de todos, abandonarlo a su suerte.
Afortunadamente, hace ya unos cuantos años, las opciones fueron cambiando. Las residencias caninas ampliaron sus servicios, mejoraron la calidad de los mismos y se abrieron más tipos de residencia, guardería u hotel para mascotas. Del mismo modo, aparecieron los canguros particulares que cuidaban mascotas en su propio domicilio o, se acercaban al de la mascota en cuestión. Aunque lo mejor de todo, fueron los hoteles o casas de verano, en los que las mascotas son bienvenidas y la posibilidad de llevar a tu perrete en avión, barco o cualquier transporte, siempre y cuando, se cumplan ciertas condiciones.
Estos cambios, han hecho que los perros, se conviertan en protagonistas de numerosas aventuras. Al mismo tiempo que, el abandono, ha quedado relegado, por esta causa. Tener un animal de compañía, como el perro, no supone a día de hoy, un problema a la hora de planificar las vacaciones o cualquier viaje que surja. Lo único que hay que tener en cuenta, son los aspectos importantes para que el viaje, sea un éxito y todo salga como es debido. Prever con antelación ciertas cuestiones y tener en cuenta los imprevistos que puedan producirse, es la mejor manera de hacer que el mejor compañero de viaje, sea tu perro. El medio de transporte es importante, sobre todo cuando no se trata de viajar en coche, pero en cualquier caso, existen una serie de aspectos generales a tener en cuenta.
Todo lo que hay que tener presente
Como amantes de los perros y los animales en general, tenemos claros algunos conceptos. Conocemos a nuestra mascota y más o menos, sabemos lo que tenemos que hacer cuando pensamos en llevarlo de viaje con nosotros. No obstante, nos hemos puesto en contacto con Animales por Avión Grupo Star Cargo, quienes proporcionan todos los servicios necesarios que implica el transporte de animales por avión, puesto que saben perfectamente, todo lo que hay que considerar, al preparar un viaje con mascota.
Cabe señalar que, aunque hablemos de perros, la mayoría de lo que comentamos en este artículo, es válido para otras mascotas. De manera que, antes de iniciar cualquier viaje, hay que empezar por asegurarse de que el animal, puede realizar el viaje en cuestión, con comodidad. Algunos no pueden o deben viajar por encontrarse enfermos, heridos o ser mayores o de fuerte carácter. En estos casos, existe la opción de dejarlos con alguna persona o hablar con el veterinario sobre las alternativas.
Lógicamente, el animal debe estar identificado y al día de todas las obligaciones sanitarias y administrativas, tener puestas las vacunas y contar con los tratamientos preventivos correspondientes, en función del destino del viaje.
Si se trata de viajar al extranjero, es imprescindible contar con la información necesaria, sobre los requisitos exigidos en el país de destino. En muchos países europeos, es suficiente con el pasaporte de animales actualizado. No obstante, conviene asegurarse antes de partir.
Hay que comprobar si en el lugar en el que se tiene el alojamiento, permiten tener animales. Si el tamaño del perrete es adecuado para llevar un trasportín, es buena idea llevar uno, de manera que pueda dejarse dentro, en caso de tener que salir del alojamiento y dejarlo ahí. En algunos hoteles, solo permiten el acceso de animales de compañía con un tamaño pequeño o cierto peso. Al hacer la reserva, conviene preguntar y conocer todo lo relativo, a la tenencia de mascotas en las instalaciones. Una vez en el lugar de destino, lo mejor para el perrete, es evitar que pase demasiado tiempo solo en la habitación. En caso de que haya que dejarlo, colocar el cartel de “No molestar” y asegurarse de que se te puede localizar, si es necesario.
Puede darse la situación de que el lugar de destino, incluya a amigos o familiares, por lo que informar de que se viaja acompañado de un peludo, permite asegurarse de que va a tener un buen recibimiento.
En el caso de acudir a un camping, imprescindible limpiar todas las zonas de uso del peludo, manteniéndolo cerca en todo momento.
Antes de iniciar el viaje, hay que visitar al veterinario, contactar con la compañía del medio de transporte, cuando no se viaja en coche particular, con el alojamiento y, en caso de viajar a otros países, con el consulado o embajada.
Hay que llevar el teléfono de contacto del veterinario, contar con una lista de clínicas de urgencia en el lugar de destino, la documentación sanitaria y administrativa del animal, foto incluida, el historial clínico en caso de que padezca algún problema que debe ser conocido por el veterinario si precisa asistencia y, los artículos necesarios para el animal de compañía: botiquín, medicamentos, bozal, correa, cama, juguetes y pienso.
Cuando se viaja a otros países, hay que asegurarse de que la mascota, cumple con todos los requisitos sanitarios y administrativos convenientes en cada caso.
La Unión Europea y el Ministerio de Agricultura, Pesca y Alimentación, cuentan con páginas web en las que se detallan las condiciones, tanto para quienes quieren entrar en España con su mascota, como para los que quieren salir.
En el caso de los países no pertenecientes a la Unión Europea, hay que buscar la información correspondiente y asegurarse de cumplir con todos los requisitos que el país de destino, solicita.
Como viajamos con nuestro peludo
Lo ideal seria viajar en coche, al perro le suele gustar, conoce el medio y va con su dueño. No siempre es posible hacerlo así. Depende del destino y de las preferencias del dueño o las opciones disponibles para él. En cualquier caso, una de las opciones más apetecibles, puede ser viajar el avión. Aunque lo primero de todo, es siempre, contactar con la compañía de viaje, se trate de avión, autobús, tren o barco. Puesto que las restricciones y requisitos pueden ser diferentes.
A la hora de viajar en avión, lo primero, contactar con las compañías, algunas tienen restricciones por raza y tamaño, otras necesitan un certificado de salud, realizado en los diez días previos al viaje. Evitar viajar con cachorros menores de dos meses y hablar con el veterinario sobre los horarios de comida. De forma habitual, se aconseja que las mascotas viajen con el estómago parcial o totalmente vacío, aunque tanto la edad, como el tamaño o, las necesidades del animal, el tiempo de viaje y la distancia, se deben tener en cuenta.
Para elegir la mejor opción de vuelo y la más apropiada para el animal, lo mejor es hacer la reserva de propietario y mascota, en el mismo momento, ya que las aerolíneas, suelen tener un número de animales limitado en cada vuelo. Intentar reservar vuelos directos y evitar los cambios de avión, así como los días masificados. En las épocas de calor, optar por los primeros vuelos de la mañana o los últimos de la tarde, mientras que, en épocas frías, mejor los vuelos de mediodía.
El día del viaje, lo mejor es llegar al aeropuerto con el tiempo suficiente, pasear al perro y que haga ejercicio antes de embarcar. Si viaja en cabina de carga, facturar lo más tarde posible, reduciendo el tiempo de espera en la terminal. Instalar al perrete en la jaula o trasportín y recogerlo tan pronto se llegue al destino. Notificar al responsable del vuelo que viaja con un animal en la zona de carga.
Si se quiere viajar en barco, lo mismo, contactar con la compañía naviera, para informarse sobre los requisitos y las restricciones. El animal de compañía, tiene que hacer ejercicio antes de embarcar y en todas las paradas que realice el navío. Cuando se viaja al extranjero, es necesario cumplir con los requisitos administrativos y sanitarios previstos. Puesto que algunos animales se marean en los barcos, hay que consultar al veterinario sobre las alternativas o medicamentos más convenientes.
Cuando se trata de viajar en tren, los pasos son muy similares. Contactar con la compañía ferroviaria, permitir al animal pasear antes de entrar en el tren y hacer que el viaje, sea lo más cómodo posible.
En cuanto al coche, es posible que el perrete no se adapte o no suela viajar en coche. Si se da esta segunda circunstancia, lo mejor es empezar con viajes cortos, llevar al peludo a destinos divertidos y que asocie el coche a algo positivo. Si se marea, el veterinario puede proporcionar algún medicamento para que no sufra tanto. Hacer pararas durante el trayecto, dejar que el perrete haga ejercicio y aproveche el trayecto para descansar, es una excelente manera de afrontar esta aventura de viajar con el peludo.
Lo más importante de todo es que, cada vez es más fácil poder viajar con peludo. Tanto si es en coche particular, hasta hace poco la única opción, como si se trata de viajar en avión, barco o tren. Los peludos viajeros, son los mejores compañeros de aventura.