¿Qué puede conducir a una persona a querer terminar con su vida? Es una de las preguntas que muchas veces resultan tabúes pero que, desde luego, hay que plantearse. Y es que, amigos y amigas, hay que hablar del suicidio, no podemos hacer oídos sordos ante un problema como este. Cuando hay personas que deciden suicidarse, algo está fallando en nuestra sociedad. Vale, es verdad que ha habido muchas personas que se han suicidado en cualquier año que queráis estudiar, pero no por eso tenemos que normalizar este tema. Lo que debemos hacer es hacer posible que se solvente. Es lo mejor para todo el mundo.
Detrás de un tema como este se encuentra la salud mental, de eso no hay ninguna duda. Se trata de un campo de la salud al que nunca le hemos hecho el suficiente caso. Debemos tener en consideración que una persona que decide terminar con su vida es alguien que cree que sus problemas no se van a resolver de ninguna manera con independencia de cuáles sean. Y detrás de eso se encuentra la mente, amigos y amigas. Por suerte, parece que la sociedad ha dado un paso hacia delante en este sentido y que estamos caminando en el sentido correcto para tratar de poner en liza las herramientas necesarias para que la gente enfoque los problemas de otra manera. Es algo necesario y que, desde luego, va a hacer que la calidad de vida de las personas mejore.
En una información publicada en la página web Infocop se indicaba que el suicidio se mantenía como la primera causa externa de muerte en España en 2022 de acuerdo a información que se manejaba desde el Instituto Nacional de Estadística. En este año, los fallecimientos por causas externas habían ascendido hasta los 18.500, siendo el suicidio la causa que copaba el escalafón más alto al superar las 4.200 muertes. Estamos hablando de cifras que son bastante altas y que, desde luego, nos ofrecen una primera imagen de que lo que estamos hablando es un problema social que debemos catalogar como de primera magnitud porque realmente lo es.
La cifra de la que hemos hablado en el párrafo anterior hace que el número de muertes diarias sea bastante grande. De acuerdo con otra información, en este caso publicada por el portal web del diario Expansión en su sección Datos Macro, en España se suicidaron 11 personas al día durante el año 2023, una cifra que se mantenía en los mismos guarismos con respecto al año anterior. Estamos hablando de algo que es bastante peligroso. Hay 11 personas que se quitan la vida cada día, 1 cada 2 horas, pero es que hay muchas más que están pensando lo mismo y que van a ser las que decidan coger esa vía de cara al día siguiente o de cara a dentro de 2 días. Es ahí donde tenemos que trabajar como sociedad.
Son muchas las causas que pueden conducir a una situación como de la que estamos hablando. En muchas ocasiones, tiene que ver con aspectos económicos. Durante la crisis que comenzó en 2007, muchas personas se arruinaron y terminaron suicidándose por este motivo. Las causas ligadas a la soledad también tienen una cuota importante en este sentido. Y elementos como el estrés o la ansiedad que genera el trabajo están cada vez ganando más terreno en este sentido, por no hablar también de otro aspecto como lo es el bullying, que está especialmente extendido en lugares como lo son los colegios, los institutos o la universidad.
La verdad es que todas estas situaciones tienen una solución. Está claro que la hay. Nadie tiene que quedarse con la sensación de que se encuentra solo ante una situación como la que está pasando. Esa es una labor como la que tienen los psicólogos, que por fin están empezando a tener un cierto peso en esta sociedad. A lo largo de los siglos, se ha solido despreciar todo lo que tenía que ver con ese gremio, pero las cosas han cambiado mucho de un tiempo a esta parte. Se ha visibilizado una barbaridad la cantidad de beneficios que tienen que ver con esta actividad y eso es lo que ha hecho posible que la confianza en los psicólogos se haya visto aumentada en los tiempos que corren.
¿Qué papel tiene Internet en esto?
La verdad es que la red ha jugado una importancia muy grande en todo lo que guarda relación con este tema. Es innegable. Por desgracia, las personas que intentan suicidarse o que lo están planeando suelen buscar información antes de hacerlo, principalmente por el hecho de que quieren que sea lo menos doloroso posible. Y para ello, intentan investigar. Por eso suele decirse que hay que tener vigilado no solo el conjunto de actos de una persona que creemos que puede estar planeando suicidarse, sino también todo lo que tiene que ver con su historial de navegación en Internet.
Internet es un avance considerable para nuestra sociedad pero también es el escenario de numerosas situaciones problemáticas que ocurren a lo largo de todos los días. Es un espacio en el que podemos encontrar situaciones o sucesos que puedan llevar a una persona a empezar a pensar en quitarse la vida. Y por eso hay que tener un especial cuidado con todo lo que rodea la red. Dicen en la clínica Nea, especialistas en salud mental y cuyos profesionales también atienden a través de seguros médicos a personas que tienen dificultades para iniciar un proceso de forma privada, que a fin de detener esos pensamientos entre las personas, sería necesaria una mayor vigilancia por parte de las autoridades de cuáles son las personas que visitan webs o posts en los que se incite al suicidio a fin de ponerle una solución temprana al problema en concreto que tenga cada persona.
Por suerte, Internet deja rastro. Lo que sucedía hace algunas décadas, cuando no existía esta herramienta que es tan poderosa a día de hoy, era que había personas que intentaban buscar información en periódicos o en libros determinados. Eso no solía dejar rastro por ningún lado, la planificación de un suicidio era algo mucho más silencioso en ese sentido y ahora tenemos la oportunidad de vigilar un poco más este tema para evitar que siga habiendo tanta gente que opte por una vía que no va a tener solución y que termina con lo más bonito que puede tener una persona, que es su propia vida.
Vigilemos la salud mental de unos y otros
Hay que cuidar de la salud mental propia y estar pendientes de la de las personas que se encuentran a nuestro alrededor. Tenemos que recordar que algunos de los problemas de salud mental más graves son completamente silenciosos e invisibles. Una persona puede estar padeciéndolos y las personas que se encuentran a su alrededor no darse ni cuenta, ni siquiera sospechar lo que está ocurriendo. Por eso conviene que estemos pendientes y cuidemos de las personas que están cerca de nosotros porque nos pueden necesitar incluso más de lo que podríamos llegar a pensar en un principio.
Cualquier persona puede pasar por una situación por la cual esté pasando por su cabeza algún pensamiento suicida. Puede tratarse de una persona mayor que sienta que ya sobra en esta sociedad, pero es que también puede darse en el caso de un joven que ha sufrido bullying en el instituto o un padre de familia que lleva tiempo en el paro y que ha caído en la más absoluta de las ruinas económicas. Es posible que haya una persona que se encuentre al borde del suicidio después de haber pasado por una época muy buena de la vida y que las cosas le hayan ido mal muy deprisa desde entonces. Cualquier perfil de persona se puede ver en una situación como de la que estamos hablando.
Además de lo que acabamos de comentar, también debemos decir que nuestra actuación debe ser rápida. Si ya hemos observado varios patrones de conducta que nos invitan a pensar en que la persona que tenemos delante no está pasando por su mejor momento desde el plano mental, debemos ponerlo en conocimiento de los profesionales pertinentes y de las demás personas allegadas. Solo así estaremos contribuyendo a resolver el problema. Hay que generar ese cara a cara del paciente con el profesional para que tengamos garantías de éxito a la hora de tratar un aspecto tan peliagudo como este.
Es muy difícil que no haya una sola persona en la sociedad que esté pensando en suicidarse. Y es una verdadera lástima que tengamos que convivir con ello. Como apuntábamos más arriba, esto debe invitar a que todos y todas reflexionemos, a que intentemos ver qué es lo que está fallando en este mundo, o por lo menos en nuestro entorno. Aún así, será muy complicado que no haya ni una sola persona sobre la faz de la Tierra que esté pensando en el final del que estamos hablando, pero por lo menos estaremos reduciendo el número de dichas personas y haciendo posible que tengan una vida más feliz.